Panadería Girona nace en 1963 como un obrador familiar donde el pan se elabora como se ha hecho siempre: con paciencia, dedicación y masa madre. Generación tras generación hemos mantenido intacta nuestra forma de trabajar, respetando los tiempos de fermentación y cuidando cada detalle del proceso para ofrecer un producto auténtico, local y completamente artesanal.
Trabajamos únicamente con productos tradicionales elaborados con harina convencional. Actualmente no disponemos de productos sin gluten ni específicos sin azúcar. Nuestro compromiso es mantener la calidad artesanal y los procesos clásicos que nos han acompañado desde 1963.